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¿Cómo he empezado mi propio huerto?

¿Por qué he decidido hacer un huerto?

Son varias las razones. La primera es la salud. Llevamos una vida sedentaria, y tener una actividad al aire libre elimina el estrés del día a día. Además, es muy gratificante el ver como los esfuerzos que se realizan dan resultados: como brota una semilla, luego crece laplanta y al final se recoge el fruto.

A esto hay que añadir que ni sabe igual, ni es igual de sano un producto madurado en la planta y criado sin fertilizantes ni insecticidas, que otro que ni sabes donde si cultivó, ni como.

Huerto 1.0

La primera versión de mi huerto fue muy sencilla. Compré una caja de 50 cm de ancho y 1m de largo en Magatzem Vert, un supermercado de plantas y utensilios agrícolas, por 50€, un par de sacos de compost (unos 80 litros) y 40 litros de arena de río para mejorar el drenaje, y la coloqué sobre el suelo del patio.

También compré matitas de tomillo, romero, perejil, cilantro, albahaca, margaritas y guisantes, y un vecino me dio unas cuantas matas de tomates de su plantero. Las plantas crecieron bien y rápido, pero les atacó un hongo que se llama oídio. A pesar de que las fumigué con un producto, la cosecha de guisantes y tomates no fue tan buena como había esperado. Tampoco puse bien los tutores y las plantas se partían con su peso. En octubre arranqué los guisantes y los tomates y sembré habas, ya que me dijeron que eran buenas para nitrogenar el suelo. Había sido mi primera experiencia.

Preparo el terreno

Tuve la suerte que un amigo del pueblo me cedió en el mes de marzo una gran porción de terreno donde sembrar, unos cien metros cuadrados, así que me embarqué con mucha ilusión en este nuevo proyecto. Primero tuve que pasar el motocultor para preparar la tierra y eliminar las malas hierbas que habían crecido. Al principio no sabía ni como coger la máquina, pero en un par de días ya la conducía con cierta fluidez. La clave era no tener prisa y dejar al motocultor “hacer su trabajo”.

El terreno era pedragoso y claro, tenía que ir retirando las piedras más grandes. Además, me pillaron dos semanas de lluvias en las que no pude ir a trabajar la tierra. Pero afortunadamente para principios de Semana Santa ya lo tenía arado.

Comienzo a preparar mi huerto en marzo
El terreno empieza a estar preparado para hacer el huerto

Este año, dado que hacía mucho tiempo que no se cultivaba, no era necesario abonar la tierra (¡o eso creo!), pero para proximos años prepararé mi propio abono. Para ello comprado una compostera en la que voy tirando los restos orgánicos de la casa: restos de verduras crudas, posos del café, pieles de la fruta… Y a esto añado el estiercol de unos burritos que hay en la finca de al lado. Ahora que entra el verano debería estar listo en unos cuatro meses, pero en invierno tarda mas en descomponerse.

En este punto debería haber empezado a hacer semilleros, pero como siempre he leído que hay que plantar con luna nueva para que las plantas desarrollen la raíz postergué la siembra a la segunda semana de abril, quizás demasiado tarde ya que esperaba cosechar en agosto.

Con respecto al riego, aunque mi primera opción fue hacer surcos para el riego por inundación, ya que no tenía escasez de agua, finalmente elegí el goteo por comodidad. Organicé el terreno en una serie de caballones de 1,2 metros de ancho y 6 de largo, parecidos a los del metodo de “parades en castrell”, pero sin el “castrell” (un tipo de abono o compost casero hecho con restos organicos y estiercol de facil descomposicion como el de gallina).

Y por fin la siembra

Leí mucho en la web sobre huertos, asociación y rotación de cultivos, y métodos de siembra y recolección y planifiqué el huerto según la siguiente gráfica.

 

Planificación del huerto
Planificación del huerto

– Las patatas iban a ir en un principio solas, ya que requieren muchos nutrientes, pero al final las puse con berenjenas y pimientos (las tres de la familia de solnáceas), y unas lavandas en las puntas para atraer a las abejas.

– Luego pensé en tres líneas de tomates, y como he leído que se asocian bien con las zanahorias y los puerros por el tema de plagas, los sembré en el mismo caballón, junto a los tagetes o clavel del moro que compré en el Lidl. Por supuesto, mucha albahaca por la zona ya que dicen que potencia el sabor y repele los pulgones.

– El tercer grupo es el de los guisantes, junto con lechuga y cebolla, y melón.

– Tenía muchas ganas de hacer alguna combinacion con maíz, ya que los incas los cultivaban junto a judías y calabazas y eran la base de su alimentación, así que al final hice tres líneas de maíz, judías, calabaza, calabacín y sandía.

En este primer intento en vez de hacer planteros, he sembrado las semillas directamente en la tierra. Las semillas las he comprado de la marca Batlle de modalidad orgánica, y por Amazon en Direct Seeds, que vendían semillas orgánicas desde Inglaterra. Dos o tres semanas después, aún no ha nacido nada, pero todavía no he perdido la esperanza.

 

Huerto con goteo
Huerto con el terreno preparado y el goteo

De todas formas, ya he sacado varias conclusiones:

  1. Tengo que buscar semillas orgánicas de la zona, que seguramente estarán mejor adaptadas al clima de la isla.
  2. Tengo que preparar un buen compost para hacer semilleros el año que viene.
  3. Tengo que hacer semilleros con tiempo y transplantar luego. Sembrar directamente al suelo no me ha ido bien.
  4. Tengo que arreglar los tubos de goteo para que el riego sea lo mas regular posible.
  5. Antes de sembrar, tengo que quitar más  piedras.

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